Los antidepresivos son medicamentos que alivian los síntomas de depresión, trastornos de ansiedad, entre otras afecciones. Ayudan a corregir los desequilibrios químicos de los neurotransmisores en el cerebro, los cuales se cree son los responsables de los cambios en el estado de ánimo y el comportamiento.
Para entender los efectos negativos de los antidepresivos es necesario entender la diferencia entre adicción y dependencia física.
La adicción es una enfermedad compleja que involucra un trastorno de la conducta en el cual la droga se convierte en parte fundamental de la vida del individuo. Mientras que la dependencia física no es sinónimo de adicción, sino uno de sus componentes.
¿Pueden ser los antidepresivos adictivos?
Aunque el tema resulta controversial los antidepresivos sí pueden causar adicción, eso es lo que señalan numerosos expertos y el Royal College of Psychiatrists. Sin embargo, la adicción a los antidepresivos no ocurre de la misma manera que ocurre con la adicción a sustancias como el alcohol u otras drogas.
Las personas que abusan de los antidepresivos no experimentan los antojos (cravings) que causan otras drogas, tampoco experimentan la euforia o los comportamientos adictivos característicos del abuso de drogas. Lo que sí es cierto es que que los sujetos con depresión tienen más probabilidades de abusar de otras drogas.
¿Qué es la dependencia física?
La dependencia física que provocan los antidepresivos es un estado de adaptación provocado por la ingesta frecuente de un fármaco. La dependencia física ocurre como resultado de la adaptación del organismo a determinadas sustancias. Cuando se suspende el consumo de la sustancia que ha generado dependencia, se manifiestan malestares físicos observables, como: sudoración, diarrea, anorexia, entre otros.
No obstante, estas sustancias de uso médico y consumidas bajo supervisión de profesionales en el área de la salud, acompañadas de un tratamiento correcto, representan una buena alternativa terapéutica.
Consecuencias del uso y abuso de antidepresivos
Como cualquier otro medicamento los antidepresivos pueden causar efecto secundarios, y aunque la mayoría de los médicos no los consideran adictivos sí se puede desarrollar un uso abusivo, causando sobredosis. Las consecuencias variarán según la composición química de los diferentes antidepresivos que existen actualmente en el mercado farmacéutico. Estos son algunos de los efectos secundarios más comunes:
Dolores de cabeza
Náuseas, vómitos y mareos
Estreñimiento
Somnolencia
Problemas sexuales
Temblores
Aumento de peso
Los antidepresivos más comunes
Los antidepresivos suelen estar disponibles en forma de comprimidos o cápsulas orales. Los más comunes son:
Fluoxetina (Prozac)
Citalopram (Celexa)
Escitalopram (Lexapro)
Paroxetina (Paxil)
Sertralina (Zoloft)
Venlafaxina (Effexor)
Según estudios, casi dos tercios de los pacientes con depresión fueron mal diagnosticados y recibieron antidepresivos innecesarios. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la depresión es la principal causa de discapacidad en todo el mundo y afecta a 350 millones de personas de todas las edades en todo el mundo.
La adicción a los antidepresivos y a las drogas es una enfermedad tratable que requiere un enfoque multidisciplinario, teniendo presente que la recaída es común.
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